Tara O’Byrne, una mujer residente en la ciudad irlandesa de Drogheda, descubrió con preocupación que a su bebé de 11 semanas de nacido le había salido un colmillo durante la noche, informó The Sun.

Su mamá Tara notó que algo raro estaba pasando, porque Oscar lloraba más de lo habitual, sin parar. “Fui a verlo a las siete de la mañana, habitualmente le doy el chupete y se duerme una hora, pero no paraba de llorar.

“Así que lo saqué de su cuna y lo cambié, pero cuando fui a darle de comer, encontré el diente en su boca. Había crecido de la noche a la mañana”, contó, asombrada la mujer de Drogheda, Irlanda.

Al verlo, de inmediato lo llevé a un hospital local. Sin embargo, en vez de tratar a mi hijo, los médicos se pusieron a debatir si verdaderamente era un diente o no, así que lo llevó a otro hospital, donde el colmillo le fue extraído. 

“Conseguimos una cita y lo trajimos. Tenía que abrazarlo y sostener sus brazos mientras [la dentista] sacaba el diente”, compartió la mujer, que decidió guardar el colmillo para mostrárselo a su hijo cuando sea más grande.

A la madre no le dieron una explicación “científica” del asunto. De acuerdo con los antecedentes, podría ser un caso de dentición precoz. En esas situaciones, el diente aparece a los tres meses. La gran mayoría de los bebés “cortan” los dientes entre los seis y siete meses. Pero si la dentición es un poco tardía puede tardar hasta un año en aparecer un dientito.

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