Me gustó mucho este artículo de Crianza Natural. Mi hijo es de los que “sintoniza el transistor” cuando estoy en pijama y queda libre el otro pecho. Eso si, cuando ve que lo miro raro, inmediatamente saca la mano y se tapa la cara… ahi yo tengo que decir “¿donde estará mi niño? ¿quien será el que me pellizco?”

¿Qué es la sintonización de la teta?
Llamamos “sintonización de la teta” al hecho de que el bebé acaricie, pellizque, estruje o apriete el pecho libre.

Algunos bebés sintonizan la teta con más “entusiasmo” que otros, pero pocos prescinden de esta operación llegado el momento. No pienses que lo hacen por gusto o por fastidiar. Nada más lejos de la realidad. La sintonización de la teta es su modo de llamar a la leche.

Llega un momento en que la leche tarda mucho en “subir -bajar” y estimulando el pecho y el pezón, los peques consiguen acortar la espera. Es algo instintivo. ¡No son listos ni nada!

Y si me resulta muy molesto, ¿qué alternativas tengo?

Busca otra forma de ocupar las manos de tu hijo. Le puedes sugerir que se toque su propio cuerpo o su ropa, en lugar de los tuyos. Muéstrale cómo puede acariciar tu brazo en lugar de pellizcarlo. Intenta controlar sus manos con otras actividades; por ejemplo, hacerle cosquillas, besarlas, soplar, jugar a juegos de dedos, contar los dedos, aplaudir, etc.

Dale a tu bebé algo con lo que pueda jugar mientras está tomando el pecho. Por ejemplo, un juguete pequeño, un pañuelo, etc. Si tu bebé no se interesa por la primera cosa que le das, sigue probando con diferentes medidas y texturas (duro, blando, rugoso, suave). Si tu bebé quiere jugar con tu pelo, tu nariz o el otro pecho, intenta encontrar algo con una textura o tamaño similar que pueda sustituirlo.

Ponte un pañuelo de lactancia o un fular llamativo para redirigir la atención de tu bebé. Los collares de lactancia son muy efectivos!

Habla, lee un libro o cuenta una historia mientras das el pecho. Las canciones de falda y los juegos de dedos también pueden ser divertidos.

Procura desalentar los gestos molestos

Si tu bebé juega con el otro pecho (“sintoniza el transistor”), puedes probar a llevar un sujetador u otra prenda de ropa de difícil acceso, o cubrir el otro pecho con la mano o el brazo. Puedes combinar esto con la distracción y redirección de que hablábamos más arriba.

Plantéate una respuesta firme: “Para” o “Deja tapada a mamá” o “Si lo sigues haciendo tendremos que parar de mamar”. Usa un tono de voz firme pero no tan fuerte que pueda asustar a tu bebé. También puedes abrazarlo o tomar su mano para repetir lo que has dicho.

Interrumpe la toma si tu hijo/a continúa y explícale con palabras sencillas por qué has parado. Di algo así como: “No puedo darte el pecho si te estás moviendo. Vamos a jugar y volveremos a probar dentro de un ratito, cuando quieras estar quieto”. Ofrécele el pecho pasados unos minutos, o espera a que tu hijo/a lo pida de nuevo.

En ocasiones, dar el pecho en público con un bebé que se distrae con facilidad puede resultar bastante complicado. A lo mejor tu hijo o hija insiste en subirte la camiseta y dejarte poco menos que desnuda. Si situaciones como esta te hacen sentir molesta, puedes probar a ofrecerle un poco de agua u otra bebida, o algo de comer que le distraiga.

Si te sientes incómoda dando el pecho en público, prueba a hacerlo antes de salir de casa y dile a tu hijo o hija que podrá tomarlo otra vez en cuanto lleguéis a un lugar más privado. Pero atención, esto puede funcionar si el bebé tiene por lo menos 18 meses y no está demasiado cansado. Un bebé menor o agotado seguramente no podrá esperar.

Antes de salir de casa, habla con tu hijo o hija del comportamiento que esperas mientras estéis fuera. Por ejemplo, si le gusta subirte la camiseta, pídele ayuda para mantenerte bien tapada mientras estáis fuera.

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