Todos los padres desean que sus hijos sean exitosos sin importar lo que deseen hacer en la vida. En una familia típica, los padres están convencidos de que los niños tendrán éxito en la vida si creen que pueden hacer cualquier cosa. Sin embargo, en las familias sabias, los padres saben que es mucho más importante que los niños crean que pueden hacerlo todo por sí mismos.

El camino a esta independencia parte del hecho de que las iniciativas de los niños se valoran y se estimulan, como si fuera algo sagrado. Si el niño empieza a hacer algo, sin importar la edad que tenga, sus padres lo apoyan y animan con alegría. Si algo no sale bien los familiares con más edad les recuerdan a los más pequeños que solo necesitan volver a intentarlo.

La página genial nos muestra algunas reglas de crianza que ponen en práctica las familias sabias para impulsar a sus hijos hacia el éxito en todos sus ámbitos.

1- La confianza es la mejor recompensa

¿Cómo se puede alimentar y fomentar la iniciativa propia? No vas a recompensar con dulce a tus hijos por todos sus logros. En las familias sabias, los padres recompensan al niño con su confianza en él. Si al niño ya le dan una cosa qué hacer, significa garantía de éxito para llevarla a cabo.

2. Cada logro es digno de ser admirado

Los padres preocupados de que sus hijos sean triunfadores aprecian los logros de sus pequeños. Esto lo hacen porque sabe que ayudan a su niño a adquirir confianza y amor propio, así los niños se saben capaces de las mejores cosas de la vida.

Educar a tus hijos para ser exitosos no es tan complicado como parece, solo requiere un poco de confianza en los niños y guía de parte de ustedes.

3- El papá es el líder y la madre, junto a él

Los chicos deben saber que a los adultos se les respeta. Saben muy bien que en los padres son los que “mandan” y por ello ocupan el primer lugar en la familia; mientras tanto, ellos, que están aprendiendo, están en segundo plano y deben obedecer a sus padres y respetarlos.

4.Valoran la independencia y estimulan al niño a que lo sea

Un niño puede y debe aprender desde una edad temprana, a ser independiente. Enseñar a un pequeño a ser independiente no es malo ya que cada actividad que haga por sí mismo le ayuda a conocer sus habilidades, fortalezas y debilidades; esto es lo que expone la página guía infantil.

Un pequeño que acostumbra a hacer las cosas por sí mismo será un joven y adulto capaz de responsabilizarse de sus actos.

 5- Es difícil empezar

El camino a esta independencia parte del hecho de que las iniciativas de los niños se valoran y se estimulan, como si fuera algo sagrado. Si el niño empieza a hacer algo, sin importar la edad que tenga, sus padres lo apoyan y animan con alegría.

Si algo no sale bien, los familiares con más edad les recuerdan a los más pequeños que solo necesitan volver a intentarlo.

6- La apariencia no es lo más relevante

No es que no sea importante que el niño cuide de su aspecto personal, solo que los padres no hacen un drama cuando el niño por accidente o travesura se ensucia la ropa o las manos.

Es más, los padres saben que un niño curioso y activo satisface su sed de conocimiento; además por su propia experiencia saben lo cansado que puede ser tratar de mantener a un niño limpio durante todo un día.

7. Deben gastar sus baterías

Los niños por naturaleza son inquietos y es bueno que lo sean. Los padres que esperan que sus hijos sean triunfadores no se preocupan tanto por medir cada paso que su hijo da en el mundo, les permiten, en cambio, que exploren y descubran, que jueguen y se relacionen; de esa manera en la edad adulta podrán centrarse más en sus metas y objetivos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *