El miedo a los extraños, también conocido como “angustia a partir de los 7 meses”, se caracteriza por un malestar intenso (reacciones de miedo, llanto, disgusto, etcétera) del bebé cuando aparecen en su entorno personas que no son familiares para él. Ahora los niños muestran un clara preferencia por las personas que le cuidan y forman parte de su día a día (madre, padre, abuelos que ven asiduamente, cuidadores…).

Los niños empiezan a sentir temor hacia los extraños cuando pueden identificar diferencias, cuando aprenden a comparar lo que conocen y lo que no. Y ante esto, ¿qué podemos hacer? Pues en realidad, poca cosa: estar atentos y respetar sus deseos. Esto ocurre desde los siete y nueve meses. Es una fase que la mayoría de los niños vive, y no sólo eso: es bueno que suceda. Lo confirma Silvia Yankelevich: “Hay que permitir que los niños tengan miedo a lo desconocido porque, al final del día, está en juego su propia individualidad y su capacidad para hacer elecciones”.

Muchos padres se angustian al ver el llanto desconsolado del niño al dejarlo en brazos de un extraño, o incluso de personas conocidas con las que hasta hace poco el bebé se encontraba a gusto.

¿Qué hacer en situaciones como estas?

1- Sugiere a las personas que no conoce que se aproximen de manera delicada y suave, sin tocar o tomar en brazos al niño a la primera de cambio.

2-Permanece junto al pequeño cuando aparezca gente nueva. Es normal que los niños se muestren más temerosos frente a los desconocidos cuando sus papás no están cerca.
Saluda a las personas que se acercan de manera amistosa con sonrisas y con un tono de voz positivo.

3–Presta atención a las reacciones de tu niño y responde a ellas. Si llora o se siente incómodo con alguien nuevo, debes tranquilizarlo, consolarlo e intentar la aproximación en otro momento más oportuno.

4–Prepáralo un momento antes si va a conocer a una nueva niñera o si la que ya conoce se quedará con él un rato. El entusiasmo y la seguridad con que los papás transmiten este tipo de información es más importante de lo que solemos creer.

5–Dale tiempo cuando se encuentre en un nuevo entorno y con gente distinta; no trates de empujarlo a jugar o ser sociable porque eso es “lo correcto”. Respeta sus tiempos.
Lleva a los nuevos entornos (la guardería, la casa de los abuelos…) un juguete de casa, algo que le sea familiar y le haga sentirse acompañado.

6–Nunca te vayas a escondidas o sin despedirte cuando lo dejes con otra persona. Aunque parezca lo más sencillo y creas que así evitarás llantos o berrinches, tu pequeño se puede sentir confundido y hasta traicionado cuando se dé cuenta de tu ausencia. Es mejor despedirte y asegurarle que va a estar bien y que habrá un reencuentro en un lapso de tiempo.

¿Hasta cuándo sienten miedo a los extraños?

En torno a los 24 meses el miedo a los desconocidos va desapareciendo poco a poco, pero no es raro encontrar niños con tres años que todavía tienen miedo a los extraños.

Procura que tu bebé se vaya acostumbrando de a poco a las nuevas situaciones, que no sea abordado bruscamente por personas desconocidas. Es importante darle seguridad al niño cogiéndole en brazos, en ningún caso minimizar su miedo ni forzarle.

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