Si eres una de esas personas olvidadizas, que no recuerdan que van a comprar al super, o van de camino a la cocina y al llegar no recuerdan a que iban… tranquilos!, esta nota puede levantarte el ánimo. Contrario a lo que piensas, tu cerebro puede estar muy sano.

Popularmente tener buena memoria y capacidad de recordar muchas cosas es visto como signo de inteligencia. Sin embargo, si a menudo olvidas pequeñas cosas cotidianas como qué fue lo que comiste el día anterior o cómo se llamaba el gato de tu vecina, la ciencia tiene una buena respuesta para ello. Científicos de la Universidad de Toronto publicaron una investigación en la revista Neuron, acerca de la conexión entre la memoria y la inteligencia de los seres humanos.

El cerebro sabe lo que hace

Si tienes hijos, tal vez te haya sucedido que durante los primeros meses de tu bebé te hayas sentido más olvidadiza que nunca. A mi me sucedió, y no podía entenderlo. Antes era una mujer sumamente ordenada y puntual con todas mis cosas, y de repente olvidaba todo y no sabía cómo organizarme. El cerebro materno estaba haciendo de las suyas, asegurándose de poner en mi cabecita toda la atención necesaria para mi recién nacido. Ésto puede comenzar durante el embarazo y continuar durante los primeros meses de vida del bebé.

Así como debido a una cuestión hormonal propiamente del embarazo, el cerebro procura que olvides las cosas irrelevantes para que establezcas un fuerte vínculo con tu recién nacido, los investigadores han concluido que el cerebro sabe cómo tomar las decisiones más inteligentes para que puedas optimizar tu vida y tomar decisiones importantes.

Mejorar la memoria

Aunque seas olvidadizo y ello sea signo de que tienes una inteligencia superior, siempre es bueno ayudar a nuestra capacidad cerebral con algunos ejercicios para mejorarla.

Así como limpiamos la memoria del teléfono o de la computadora para dejar más espacio a cosas nuevas, los expertos admiten que es necesario limpiar nuestra memoria de vez en cuando para dejar espacio a nuevos pensamientos y recuerdos. Y para ello, es necesario hacer ejercicio físico regularmente, como también algunos ejercicios cognitivos de forma habitual.

Existen algunos ejercicios cotidianos que puedes hacer para seguir optimizando tu rendimiento cerebral y aumentar su capacidad:

  • Abrocharse la camisa con una sola mano
  • Hacer listas y memorizarlas
  • Aprende un idioma
  • Cepillarse los dientes con la mano contraria a la que siempre lo haces
  • Hacer juegos como el sudoku o sopa de letras
  • Aprende a tocar un instrumento
  • Haz cálculos mentales
  • Conducir por un camino alternativo al que siempre tomas

A menos que seas como Nelson Dellis, que memoriza 200 palabras en quince minutos, puedes quedarte tranquilo que olvidarte de alguna que otra cosa de vez en cuando no es nada que deba alarmarte, sino que es algo positivo para tí, mientras no interfiera en cosas importantes.

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